Fueron las arrugas de la cara,
la cámara lenta,
todo él destilaba grotesco,
la saliva odiosa con la que hablaba
los ojos...
Y lo dijo : VAYASE .... largo.... fuera
Fue el hielo en la espalda,
el ojo ardiente,
el látigo de la palabra.
Volvi la cara
y mis pies se encargaron
de llevarme al infierno.
Murió el amor
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